Cautivo Pedro Montealegre LatorrePuntasol, en la vertiente sur de Tenerife, mira con estupefaccin a Filiberto Ons, un adolescente que cada tarde va a la playa, se acomoda en el callao limpio, y paciente inicia la copia de El Quijote, subrayando pasajes que l mismo destaca. Pendiente de esta actividad de su empleado, Maestro Gabriel, que vino de Venezuela, trajo unos fajos de billetes y se considera de gran saber, lo mira con sorna y se burla del muchacho por su intempestivo
con un prólogo del dirigente automista cubano Rafael Montoro que lo califica como «uno de los escritores más brillantes y sugestivos del período abierto por la paz de Zanjón»
Después aparece un hombre
En Cuba se identificó con el denominado liberalismo exaltado y se enfrentó a la oligarquía sacarócrata y al obispo de La Habana
su visión del Desastre de 1898 y sus duraderos vínculos
el contrabando
criaturas que solo existen si nadie las ve
un abanico de inquietudes que se nos presentan cada día
con un sencillo propósito divulgativo y
los textos describen su vida
es traducido en condena impuesta por sus vecinos: gente que lo cerca
La poesía dispone la totalidad de las cosas
no queda otro remedio que buscar con desespero el acierto